Como tratar la ansiedad

La ansiedad es uno de los grandes males de las sociedades actuales. En términos científicos, no es otra cosa que una respuesta de anticipación (involuntaria) de los organismos, frente a estímulos. Estor estímulos que hacen que se produzca esta respuesta, pueden ser externos (situaciones de tensión), o internos (como pensamientos, ideas, o percepciones personales que son vistas como amenazas por un individuo).

Este tipo de respuestas van acompañadas de un sentimiento desagradable, de una cierta tensión, lo que supone que inciden directamente en la persona y deben ser tratados.

Tener ansiedad es relativamente natural, puesto que no deja de ser una herramienta defensiva del organismo. De hecho, cierta ansiedad es recomendable, por cuanto nos ayuda a enfrentarnos a situaciones complejas. No obstante, si la intensidad de esta “ansiedad” sobrepasa ciertos límites, y se produce un fuerte desequilibrio, se convierte en patológica. Es el momento en que supone un malestar para el individuo, que puede alcanzar cotas muy altas.

En las sociedades avanzadas modernas el ser humano ha desarrollado la ansiedad de una forma patológica, con graves trastornos para quienes lo padecen. Tales como fobias, trastornos obsesivos compulsivos, pánico, agorafobia, estrés post traumático, ansiedad generalizada… por citar algunos de los más importantes.

Las causas que producen estos trastornos relacionados con la ansiedad no son fácilmente  identificables, por ese motivo a la hora de como tratar la ansiedad, se requiere un estudio previo de comportamiento. Se sabe que la interacción de múltiples determinantes favorece su aparición y se sabe de la implicación, tanto de factores biológicos, ambientales y psico-sociales.

La ansiedad se considera patológica cuando el estímulo (interno o externo) supera la capacidad de adaptación de respuesta del organismo. Por tanto, aparece una respuesta no adaptativa, intensa y desproporcionada, que interfiere directamente (en mayor o menor medida) con el funcionamiento cotidiano del individuo, lo que hace que disminuya el rendimiento. De forma paralela, se produce una sensación desagradable y desmotivadora, unida a síntomas físicos y psicológicos, que persiste más allá de los motivos que la han desencadenado

 

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