La empresa que se adapta a los tiempos es la que termina triunfando

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Con la crisis se ha puesto de manifiesto que toda empresa que sabe aprovechar incluso las peores épocas termina llevándose el gato al agua. No es algo que nos hayamos inventado, no es una cuestión que nosotros pensemos que puede ser cierta,  es una verdad como un templo. Por eso no estaría de más que supiéramos mirar en el universo empresarial quién es el que está rentabilizando estos tiempos convulsos que vivimos de la mejor manera posible. Y un nombre surge como por ensalmo: el desguace.

Para certificar lo que acabamos de decir lo único que tenemos que hacer es echar un vistazo al panorama del mundo del motor hoy en día. Enseguida nos daremos cuenta que las revistas especializadas le dan un espacio amplio y adecuado a los repuestos de ocasión, dándonos consejos para su  utilización, recomendando su  compra debido a su excelente combinación de calidad y precio y reconociendo lo atinado que puede ser el seguir apurando un automóvil con un recambio de ocasión.

De acuerdo,  en estas mismas  publicaciones encontraremos otros avisos sobre la importancia que puede llegar a tener el evitar los  sitios ilegales, que intentan pescarnos con ofertas increíbles… Y poca o nula garantía. Por eso no  estaría de más que consiguiéramos la certificación de que lo que estamos comprando cumple todas las normas habidas y por  haber, procede de sitios legales y de fiar y no es material que haya sido robado.

Salvando los inconvenientes que supondría “caer en  la trampa de los sitios ilegales”, el resto de desguaces son perfectos para iniciar la aventura de recuperar un  automóvil con un recambio de ocasión. Ojo, no nos referimos únicamente a una pieza pequeña o a un elemento de la carrocería, estamos hablando incluso de la posibilidad que tenemos de adquirir un motor usado que esté bien reparado y que nos brinde la oportunidad de girar la llave y seguir escuchando el tranquilizador ronroneo de nuestro coche, que nos confirma que todo funciona de maravilla.

¿Entiendes ahora por qué las empresas que apuestan por la excelencia, por dar buenos precios y, aun así, una calidad comprobable, son las que la gente prefiere a la hora de hacer las cosas? Esta  es la gran baza de los desguaces, esta es la apuesta segura y pertinente de unas empresas que tienen una  sensibilidad excelente para intentar averiguar qué es lo que necesita el cliente… Y naturalmente,  ofrecérselo.

Así que no estaría de más que el resto de empresas nacionales,  esas que todavía siguen agobiadas por el impacto de la crisis, tuvieran en los desguaces el espejo en el que mirarse y actuaran como ellos. Seguramente su volumen de negocio crecería y podrían hacer las cosas de un modo más racional y adecuado, ¿no crees?

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