Ejemplos para dividir tu inversión en diferentes instrumentos

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Cada inversor, ya sea doméstico o una gran empresa, ha de tratar de minimizar el riesgo de sus ahorros, bien en base a su experiencia o bien con el apoyo de 1000Extra Bróker online. Uno de sus retos consistirá en diversificar la cartera, siguiendo el patrón establecido hace bastantes décadas por uno de los mejores economistas que vio el pasado siglo XX: Harry Markowitz.

Este norteamericano, Premio Nobel de Economía en 1990, publicó a principios de los años 50 su teoría de Selección de cartera, en el que estipulaba dos fases a la hora de definir qué productos van a componer nuestra cesta de inversión: primero llega la observación y la experiencia, y después la selección de cartera adaptada al perfil de riesgo.

Lo que viene a decir Markowitz es que la cartera ha de estar lo más diversificada posible siempre que sea eficiente, y teniendo en cuenta que ha de guardar sincronía con nuestro perfil.

En castellano más prosaico sería no tener todos los huevos en la misma cesta porque así logramos equilibrar: si tenemos una caída muy importante en un producto volátil, tenemos otros con menos variaciones y tendencia positiva que equilibren, de tal manera que a final de año tengamos una rentabilidad media acorde a nuestras expectativas.

Para la primera fase es importantísimo saber qué está ocurriendo en los mercados. Hemos de tener acceso a la información relevante de cara a tomar medidas y decisiones acordes llegado el momento: si nos perdemos datos, o no revisamos la prensa, corremos el riesgo de que haya un cambio de tendencia y nos pille fuera de juego.

¿Qué productos deberían estar en nuestra cartera?

Bolsa

El mercado secundario por antonomasia y que más dinero mueve entre los inversores al final de una jornada. Podemos acercarnos a él con vistas en el corto plazo, ejerciendo lo que se conoce como trading, o con vistas en el largo plazo.

En el primer caso recomendamos buscar valores con importante volumen de cotización y variaciones intradía. Para evitar pérdidas podemos establecer órdenes de stop&loss que minimicen los riesgos.

En el largo plazo, una buena opción es buscar valores con un fuerte histórico y que repartan importantes dividendos anuales.

Opciones y futuros

Una extensión de lo que es la bolsa, sujeto a órdenes de compra y de venta. El abanico de productos que cotizan bajo este espectro es amplísimo: desde las materias primas –metales preciosos, agricultura, ganadería, etc…-, hasta los fondos de inversión.

Una buena opción son las opciones y futuros sobre metales preciosos, como el oro y la plata. Como valores refugio, en momentos de crisis sus cotizaciones se van a disparar aportando muy buenas rentabilidades.

El mercado de divisas

Conocido como Forex, en este mercado cotizan los pares de dividas: la relación cambiaria entre dos monedas, independientemente del punto en el que nosotros las estemos comprando. Así podremos invertir en la paridad del dólar frente a la libra, frente al yen, o frente a cualquier otra divisa del planeta.

Las criptomonedas

Si están de moda, es por algo: para operar a corto plazo son una opción magnífica dada su volatilidad.

 

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