Descubre la Sudáfrica después de la fiebre del Mundial

Antes de 2010, pensar en viajes a África era pensar en viajes a la Sabana keniata, a los parajes que nos enseñó el Rey León allá por mediados de los noventa, contratar un safari que nos permitiera cazar fotos de esos magníficos atardeceres donde un sol enorme sombreaba árboles, elefantes y cualquier otro animal salvaje. Incluso quedaba hueco para perdernos por los zocos y minaretes de la cercana Marruecos… Pero llegó 2010, y con él el primer Mundial de Fútbol celebrado en territorio africano, el de Sudáfrica que tan buen recuerdo nos trae a los españoles.

Gracias a este macroevento global, Sudáfrica tuvo la oportunidad de mostrar sus mejores galas al mundo, unas galas que nada tenía que referenciar a los años de Apartheid y en el que el espíritu de Mandela reinaba más que nunca. Unas galas en las que estos mismos parajes de sabana que nos viene al imaginario común al hablar de África, conviven con modernas instalaciones, ciudades cosmopolitas, legados colonialistas y una de las mecas del surf y el turismo de deportes de playa.

 

G2J_Exoticca_parque-kruger

Imagen: tripnow.com.ar

El tridente capitalino

Donde mayor influencia ha tenido el Mundial Sudafricano ha sido en sus grandes ciudades, donde la inversión ha sido mayor y donde a las grandes infraestructuras creadas, se han unido notables mejoras como la del transporte y la seguridad. Dentro de estas ciudades, en Sudáfrica destacan cuatro. Cuatro ciudades de las cuales tres no sólo son de las más pobladas y las de mayor renombre, sino que tienen la peculiaridad de compartir “capitalidad”.

Efectivamente, Sudáfrica no tiene una sino tres capitales: Pretoria, Bloemfontein y Ciudad del Cabo, siendo la primera de ellas la capital ejecutiva, la segunda la judicial y, por último, Ciudad del Cabo la legislativa. A este tridente capitalino debemos sumar a Johannesburgo, sin ningún cargo estatal pero siendo sin duda la capital financiera y con mayor desarrollo junto a Ciudad del Cabo.

Estas cuatro ciudades suponen toda una amalgama cultural donde, al clásico estilo de vida africano se le suma las influencias cada vez mayores de la Europa que dejó su legado a modo de edificios coloniales en el S.XIX y XX y que ha resucitado tras el evento futbolístico.

Naturaleza y parajes privilegiados

A todo este reciente cosmopolitismo se le suma a Sudáfrica sus recursos más que naturales, con el Parque Kruger a la cabeza. Cercano a las ciudades de Pretoria y Johannesburgo, este Parque Nacional representa todo lo que es el corazón de África: naturaleza y vida en el que cada paisaje es un desfile deslumbrante de belleza.

Por último, bordean a Sudáfrica puertos de primera como Durban y Port Elizabeth donde no sólo disfrutar del ambiente marinero y de las suaves temperaturas en modernas y cómodas ciudades, sino del mejor entorno para realizar deportes náuticos de aclamada fama mundial. Porque tanto en el deporte como con el resto de sus encantos, Sudáfrica no acabó con el mundial: no hizo más que despertar y mostrar sus merecidos encantos al resto de la población.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.